Con motivo del Día de la Obstetricia, queremos poner el foco en algo que está en el centro de nuestro trabajo como matronas: cuidar a las mujeres y a sus bebés durante el embarazo, el parto y el posparto.
La matrona somos profesionales sanitarias especializadas en salud sexual, reproductiva y maternal. Su labor abarca el seguimiento del embarazo, la asistencia durante el parto y la atención después del nacimiento. Ofrece, por tanto, una atención continuada que combina cuidados asistenciales, información, escucha y acompañamiento.
Y nuestro papel no se limita a un determinado tipo de parto. Acompañamos y asistimos a la mujer durante el nacimiento y continuamos a su lado también cuando el proceso requiere medicalización o la intervención de otros profesionales.
El papel de la matrona durante el embarazo
Nuestro acompañamiento comienza mucho antes del nacimiento.
Durante el embarazo realizamos el seguimiento del bienestar de la mujer y del bebé, resolvemos dudas y ofrecemos información y la formación necesaria para afrontar los cambios que se producen durante estos meses y tomar decisiones informadas.
Entre nuestras funciones se encuentran:
- El control y seguimiento del embarazo.
- La valoración del bienestar materno-fetal.
- La promoción de hábitos saludables.
- La preparación para el nacimiento y el posparto.
- La resolución de dudas y el acompañamiento durante todo el proceso.
Esta continuidad nos permite establecer una relación de confianza y conocer las necesidades, preferencias y circunstancias de cada mujer.
La matrona durante el parto: cuidar, asistir y acompañar
Durante el nacimiento, la matrona es una figura esencial en la atención a la mujer y al bebé.
En los embarazos y partos de bajo riesgo, las matronas lideramos la atención, acompañando la evolución del trabajo de parto y velando por el bienestar materno-fetal.
Favorecemos un entorno tranquilo y seguro, la libertad de movimiento y la elección de posturas, ofrecemos diferentes recursos para el manejo del dolor y escuchamos y respetamos las preferencias y decisiones de cada mujer.
También facilitamos el contacto piel con piel después del nacimiento y el inicio de la lactancia.
Nuestro objetivo es que cada mujer pueda vivir el nacimiento sintiéndose informada, escuchada, acompañada y segura.
¿Y cuando el parto necesita medicalización?
El papel de la matrona no termina cuando un parto necesita una inducción, analgesia epidural u otro tipo de intervención.
Seguimos estando al lado de la mujer.
Continuamos realizando el seguimiento del proceso, proporcionando cuidados, ofreciendo información, atendiendo sus necesidades y acompañándola durante todo el nacimiento.
Cuando la situación requiere la participación de otros profesionales, trabajamos de forma coordinada con los equipos de obstetricia, anestesia, pediatría y el resto de profesionales implicados en la atención.
Cada nacimiento es diferente y puede evolucionar de maneras distintas. Por eso, nuestro acompañamiento se adapta también a las necesidades de cada momento.
Después del nacimiento, seguimos cuidando a la mujer y al bebé
El nacimiento no supone el final de nuestra atención.
Durante el posparto hacemos seguimiento de la recuperación y el bienestar de la mujer y valoramos también la evolución y el bienestar del recién nacido, especialmente en aspectos relacionados con la alimentación, la lactancia y la adaptación a los primeros días de vida.
Entre nuestras funciones durante esta etapa se encuentran:
- Realizar el seguimiento de la recuperación física de la mujer
- Valorar el bienestar y la evolución del recién nacido
- Ofrecer apoyo y asesoramiento en lactancia
- Acompañar los cambios físicos y emocionales del posparto
- Resolver dudas relacionadas con el cuidado del bebé y el bienestar de la mujer
- Detectar posibles signos de alerta y derivar a otros profesionales, cuando es necesario
El posparto es un periodo de importantes cambios para la mujer, el bebé y la familia. Contar con una profesional de referencia permite resolver dudas, detectar necesidades y afrontar esta etapa con mayor información y confianza.
Mucho más allá del embarazo y el parto
Aunque el embarazo, el nacimiento y el posparto constituyen una parte muy importante de nuestra profesión, las matronas acompañamos la salud de la mujer durante todas las etapas de su vida.
Nuestra atención incluye también ámbitos como la salud sexual y reproductiva, el asesoramiento anticonceptivo, la prevención de infecciones de transmisión sexual o el acompañamiento durante el climaterio y la menopausia.
Día de la Obstetricia: cuidar cada nacimiento
No existen dos embarazos iguales ni dos maneras idénticas de dar a luz.
Por eso, nuestra manera de entender la atención parte de cada mujer, de sus necesidades, de sus decisiones y de la evolución de su embarazo y su parto.
Desde Mi Matrona acompañamos a las mujeres y a sus bebés durante todo este recorrido, antes, durante y después del nacimiento. Para ello, trabajamos de manera coordinada con el resto de profesionales cuando es necesario.
Porque para nosotras cuidar significa estar, escuchar, asistir, informar, respetar y acompañar.
Hoy, Día de la Obstetricia, y cada día.